miércoles, abril 30


Más de alguna vez habían cruzado sus miradas en aquel bus durante las frías mañanas de aquel invierno. Ella siempre vestía de colores oscuros y decoraba sus ojos con los colores de su ropa, que no hacían más que resaltar sus ojos de color azul a la vista del resto. Él por su parte, era todo un caballero de traje que día a día se trasladaba por toda la ciudad para llegar a aquel trabajo que tanto le desagradaba. Si alguien pudiese describir aquella imagen diría que el amor se notaba en la piel de ambos, pero increíblemente jamás habían cruzado más palabra que un tímido "¿Me das permiso por favor?" cuando uno de los dos quería bajar del bus al llegar a su parada.
Así pasaban los días y sobretodo aquellas mañanas, mientras ambos prometían que al siguiente día se hablarían para al menos saber el nombre del otro. Sin embargo, ese día nunca llegaba y los días, semanas y meses comenzaron a pasar y el invierno de a poco comenzaba a extinguirse para dar paso a la vida, la primavera.
Curiosamente, en todo ese lapso de tiempo ambos habían cruzado algunas palabras con desconocidos en el bus, pero algo había que les impedía poder comunicarse entre ambos para preguntar por algo tan simple, como era saber el nombre de la otra persona.
De a poco las mañanas comenzaron a ser menos frías y cada vez el sol salía más temprano tras los cerros, las caras de apatía se transformaban en simpatía y los que solían irse durmiendo en el bus de a poco comenzaban a estar más despiertos. Ambos sabían que el verano se acercaba y que debían hablarse pronto para poder entablar conversación antes que se interrumpiera aquella magia, pues ninguno sabía si al año siguiente seguirían coincidiendo en aquel bus.
Era tan absurdo no hablarse que muchos de los amigos de ambos (que ya sabían de la existencia de la otra persona por los relatos que ambos les daban) no encontraban nada mejor que hacer burlas de aquello y estimar que el no hablarse era sólo una cosa de niños inmaduros.
No obstante, la -digamos- "valentía" se posó sobre él un día lunes y le hizo prometerse a si mismo que aquel día le preguntaría a aquella hermosa mujer su nombre, él se sentía nervioso pero confiado porque sabía que ella le respondería y podrían entablar una conversación. Sin embargo, las personas disponen y el destino (para no molestar a aquellos no creyentes que evitarían llamarlo "Dios") decide...y de que forma lo decidió aquel día. Lo que ocurriría sólo podía pasar en la peor de las historias...
Aquella mañana él salió como de costumbre camino hacia la parada del bus donde lo abordaba, pero para llegar ahí debía caminar bastante por lo que para evitar aburrirse y olvidarse de los nervios, decidió poner en sus oídos música agradable.
Comenzó a caminar como aquel niño que sabe que existe una recompensa de su agrado al hacer una tarea que se le asigna. Además y como hace mucho tiempo no le ocurría, aquellos nervios significaban no sólo cruzar su mirada con la de ella, sino que también hoy significaban "El Gran Día Gran"...al fin podría escuchar los delicados tonos que debían salir de la perfecta y delicada boca de aquella hermosa mujer en una conversación. Se moría de ganas por saber en que trabajaba, donde vivía, si tenía hermanos o hermanas, amigos y por sobretodo, si estaba soltera.
En unos pocos minutos llegó a la esquina, su cara estaba sonriente y la música sonaba más agradable que de costumbre y hacía que él perdiera noción de lo que estaba ocurriendo en aquel momento en el mundo completo. Piso el pavimento y olvidó algo, algo tan simple que desde que se le fue enseñado jamás había dejado de hacer, mirar a los costados.
Aquella mañana esa esquina no sólo estuvo rodeada de personas que iban al trabajo, universidad o a la escuela. También estuvo rodeada de policías, paramédicos y una ambulancia, los cuales no fueron suficiente para ayudar a un hombre a hacer realidad un plan que sólo podía ser realizado aquel día, el día en que aquel conductor no pudo evitar desviar su trayectoria e hizo que una mujer por primera vez en mucho tiempo, extrañara un par de ojos que mostraban preocupación por lo que a ella le ocurría.
Del hombre sólo se supo que falleció casi inmediatamente pero extrañamente lo hizo con una sonrisa en los labios, como expresándole al mundo que ese día iba a ser probablemente uno de los más felices en su oscura vida. Murió feliz y sin siquiera haberlo vivido completamente.

Música para degustar: "You can't put your arms around a memory"

domingo, abril 27

Recuerdos de un sábado


Una mañana mientras mi mamá cocinaba, le pregunté si estaba segura que los hombres no podían volar. Ella respondió que si, que estaba segura y que era imposible que un hombre volara sin ayuda de algún otro medio. No puedo negar que me decepcionó oír aquello y dejé inmediatamente mis precarios intentos por demostrar que era capaz de volar sin algún aparato externo.
Desde ahí hasta el día de hoy había olvidado aquel acontecimiento, y hoy casi 20 años más tarde, lo recordé. Y lo recordé no porque haya intentado nuevamente volar - ya que hacerlo hoy sería digno de un idiota - lo recordé porque hoy, un sábado en donde muchos hacen cosas divertidas yo estoy enfermo, con un dolor intenso, con algo de tos, fiebre y deseando que amanezca para poder ver si iré a ver a un amor.
Hoy escribo esto recordando muchas cosas, como cuando quería ser piloto de fórmula 1 y me preparaba mirando videos de Senna (había muerto el año anterior, así que verlo en vivo era imposible) o le hacia barra a Heinz-Harald Frentzen en su jordan. Era la misma época de mi efímera carrera futbolística y cuando mis amigos vivían a 2 casas de la mía. Hoy muchos años más tarde todo cambió y en un abrir y cerrar los ojos he dejado de soñar con cosas imposibles, ahora sólo sueño con seguir soñando.
Y es que a veces después de tantas decepciones y personas decepcionantes es difícil creer o querer creer que algo bueno nos espera. Sé que santo no he sido, que me equivoco constantemente, que aquel desgarro en el pecho no existiría si anoche hubiese sido responsable y también siento que en estos momentos alguien piensa en mi, ¿Quién? ¡No lo sé!, sólo digamos que lo siento.
Yo era de los que pensaba que en el año 2000 los autos de verdad volarían y que las ciudades estarían en las alturas. Sin embargo, llegó el 2000 y olvidé aquello. Estaba claro que el subdesarrollo tecnológico no llegaría a desarrollarse antes del 2000. Luego, opté por saludar un año 2000 que realmente no sé porque razón (obviamente debe haber sido de idiota), pensé que quizá el beso del milenio me haría cambiar. Pero llegaron las 12 y sólo abracé a mi hermana, quién era siempre la primera persona a quién abrazaba (¡Que triste! antes a las 12 estaba con alguien abrazándome, ahora llevo 2 o 3 años en que al llegar las 12 estoy solo, pues en mi casa somos número impar y prefiero que las parejas se abracen, aunque no puedo evitar sentirme solo)...y del beso me olvidé, tanto que recién ahora lo recordé. Desearía recordar más cosas que me hagan al menos sonreír y (sobretodo en este momento) no me provoquen tenerle miedo incluso a respirar.
Fui un niño feliz, aunque desearía haber hecho más cosas. Me criaron para ser un caballero y lo fuí, siempre respeté, fui correcto y nunca cuestioné absolutamente nada, hasta que un día me aburrí y me transformé en un caballero que lo cuestiona todo y que preferiría conversar con alguien en este momento a esta hora de la noche, que escribir líneas que suenan bonitas pero no me harán sentirme mejor tanto física como emocionalmente.
Todos tenemos cosas que contar y otras que ocultar, lo importante es ser un buen selector, pues ventilar pensamientos puede en el fondo transformarse en un karma, ya que a veces puedes llegar a ser admirado, pero siempre serás incomprendido si no das buenas razones.

Música para degustar: "El gran chaparral"

viernes, abril 25

La Niebla


Mucha gente cree o siente que la niebla tiene algo maléfico, probablemente alimentado por aquella imagen que puede despertar en nuestro subconsciente el londres de jack el destripador. Sin embargo, a mi me atrae pues imagino que tras ella sobreviven aquellas cosas que hacen que cada esquina pueda transformarse en una opción en donde no sabemos que puede ocurrirnos y en donde el riesgo se respira y -como en pocas ocasiones ocurre- es visible...como diríamos quienes aún tratamos de encontrar magia en cosas monótonas y poco optimistas para el resto...
La niebla siempre ha estado presente en mi vida de una forma u otra, desde aquel día en donde comenzaba a dar pasos equívocos en un patio siguiendo una pelota, hasta hoy en donde esos mismos pasos me hacían transitar por calles conocidas pero que las había dejado de visitar hace años por propósitos diferentes. Hoy la niebla mojaba no sólo el pavimento, las rejas, los árboles y la ropa, sino que también bañaba al alma como siempre lo hace.
...Es cierto, hoy el frío a las 6:30 de la mañana era intenso y llegaba a los huesos como lo hizo antes en aquella pieza de madera. Con la diferencia que hoy el techo no era más que el cielo y un enorme edificio dedicado a un ser espiritual que hoy contaba además con adornos patrióticos. Quizá es esto lo que me hace amar tanto maipú, ya que además de tener parajes pintorescos, cuenta con niebla prácticamente de abril a septiembre...como dijo alguien por ahí, es el londres de Chile. Aunque como bien es sabido la mitificación de algo se hace al enaltecer rasgos o situaciones inexistentes, por lo que optaré por omitir la razón real de la existencia de este microclima en esta zona de santiago...¡No!, jamás diré que este suceso resulta debido a un terreno que literalmente es un...
Mientras esperaba el bus en la mañana, veía como la niebla cubría enormes construcciones del hombre e imaginaba que sensación sentiría un viernes 25 de abril de 2008 al tocar algo tan misterioso y húmedamente congelado y no encontré más que una sola palabra para aquello, el infinito.
Dejé de ser muchas cosas y de a poco he comenzado a ser otras, a que me gusten otras o bien a redescubrirlas. Como diría tiempo atrás en momentos de reflexión, no somos más que materia cambiante que disfruta de cosas que cree son nuevas pero que en realidad siempre han estado a nuestro alrededor.

Música para degustar: "Entre la niebla"


sábado, abril 19

Alguna vez lo hice


Hoy por casualidad me encontré con un recuerdo de aquellos en donde quién no lo haya visto con sus propios ojos no lo podría creer. Es como presentar ante los ojos de incrédulos que lo que dices es cierto y no un invento creado para provocar admiración.
Siempre pensé que aquel momento no era más que algo que sucedió sin dejar rastros tangibles a quienes no estuvieron presente. Sin embargo, hace poco me enteré que si había un registro y que si todo salía bien lo podía tener pronto, aunque de antemano me habían comentado que la calidad no era la mejor y que para demostrar que lo que decía era cierto significaba ser preciso y además que quienes quisieran creer pusieran de su parte...desde ahí pensé que la cosa tan real no era ni que tampoco lo sería.
Pero bueno...antes de que juzguen parto por relatar aquella situación:
"...Corría diciembre del 2002 y estábamos a punto de salir de 4to medio del Llona, aquel lugar que a muchos nos había acogido desde el inicio de nuestra vida estudiantil, más la suma de algunos elementos añadidos con el paso del tiempo. Éramos un grupo singular en donde convivían desde gustos tan diferentes como tipos locos hasta ideas perdidas en cuanto a que haríamos al salir del colegio...si es que algunos lograban salir, ya que hasta el día en que todos celebrábamos nuestra ansiada salida hubo ese llamado para provocar el nerviosismo de que tal vez no todos saldríamos juntos.
Aquel grupo debía crear una presentación artística cada fin de semestre y esa de diciembre del 2002 sería la última para todos como grupo, por lo que se intentaría hacer la mejor de todas -pero como era de esperarse debido a nuestro comportamiento durante dos años- tuvo una alta tasa de improvisación.
Días antes de la "Gran Presentación Gran" me dio una tendinitis en mi brazo izquierdo que me dejó sin poder ensayar por dos semanas y que por consiguiente me dejó fuera del set de músicos que acompañarían a los cantantes aquel día. Yo había estado presente en cada show, desde el primero en el que los verdaderamente músicos del grupo éramos pocos hasta este último show, en donde ya todos tocaban...algo.
Asumo que me decepcioné un poco por no poder subirme donde siempre lo había hecho y pensé en no hacer nada, pero alguien por ahí me dijo "cantemos un tema po weón, pa' que nos vayamos en gloria" y las risotadas llegaron al instante. De súbito la broma de cantar (el sueño máximo de alguien que disfruta de la música) se hacía realidad por sugerencia de un tercero que insistió en lo que escuchó del segundo en cuestión "si canten...aparte ustedes parecen hermanos ¡jaja!"...y en una mañana decidimos cantar un tema que nos calzara y que fuera de nuestro absoluto gusto, ya que si nos íbamos a despedir queríamos hacerlo con algo que nos gustara y no interpretando algo que se nos fuese impuesto. Sin embargo, aquel pseudo-dueto que haríamos con la canción se esfumo por razones que hasta el día de hoy no tengo claras, así que me vi forzado a subirme a un escenario temblando.
En los ensayos odiaba como sonaba y estaba apunto de dejar todo botado y hacer otra cosa. Me escuchaba fuera de tono, sin reacción, poco carismático, infeliz...en pocas palabras inerte. Pero la cosa fue que nunca dejé de ensayar y llegó el día en donde se podía hacer cualquier cosa menos echarse para atrás con un compromiso y recordando lo que mis padres siempre me inculcaron decidí enfrentar todo sin importar las consecuencias.
Luego de un show lleno de incidentes de variado tipo me llamaron para salir a escenario. Recuerdo que canté el tema toda esa tarde afuera del lugar del show y los nervios me consumían como pocas veces lo han hecho, sentía que todo saldría mal, pero no sé de donde saqué fuerzas y trepé la escalera que daba al costado izquierdo del escenario. La intro de la guitarra comenzó con los acordes que ya me sabía de memoria, tomé el micrófono y vi que en el atril estaba la letra de una canción anterior así que debía cantarla como saliera, sin importar si inventaba la letra o si me perdía en alguna línea. Ni hablar de si me llegaba a pegar una desafinada, eso sería la guinda de la torta...de una torta amarga para ser una despedida y más si tocaba con gente que confiaba que tocaría bien un tema que se sabían de memoria.
Cuando empezó el tema cerré los ojos y para ser franco no recuerdo más hasta el solo de guitarra que fue en donde abrí los ojos y traté de ubicar a alguien conocido para sentirme acompañado, pero de un momento a otro vi tanta gente entre el público que opté por cerrar los ojos y volver a concentrarme en lo que me quedaba por cantar. Así en un abrir y cerrar de ojos el tema se acabó y me vi bajando aquellos escalones hacia el backstage, donde algunos compañeros me felicitaban y me decían "cantaste bien" y el tipo con el que iba a cantar me dijo "la cagaste, te salió igual a Eddie Vedder".
Me encanta cantar pero odio mi voz por el maldito timbre que tengo. Sin embargo, puedo morir diciendo que al menos una vez me subí a un escenario y fui capaz de cantar un tema que además de tener ciertas exigencias técnicas me gusta mucho y que según muchos no salió para nada mal. Tal vez algún día vuelva a cantar y si lo hago trataré de cerrar los ojos, eso sirve demasiado y ayuda a concentrarte..."
En la foto soy el que tiene el micrófono en la mano (obviamente) y visto de pantalón negro camisa azul marina y corbata. Realmente como prueba no es tan buena, pero quienes estuvieron ahí si saben que soy yo.

Música para degustar: "Yellow Ledbetter" (Pearl Jam)


jueves, abril 17

23


Lo más cercano entre ser un rock star y un profesor es cuando les redactas una comunicación y al finalizar les dices "traigan sus libretas para firmarlas". Ahí aparecen miles de polluelos exigiendo ser los primeros, gritando y poniendo en tu cara hojas y hojas para ser firmadas. Creo que debe ser similar a cuando un rock star anda en la calle y sus fans se le acercan para conseguir un autógrafo.
Tan radicales han sido mis cambios últimamente que hasta renuncié a ser lo que por mucho tiempo quise ser. Hoy me concentro en conseguir un título que en el fondo no me servirá de nada y sólo me hará conseguir una migaja de dinero a fin de mes y con el cual escalar es tan difícil como defender sueños de niños y jóvenes que creen que todo es posible. Para eso prefiero encerrarme en una oficina con miles de papeles y un computador.
Y es que en algún momento de tu vida debes caerte si o si de aquella nube que te levanta sobre la nada y te hace sentir que haciendo lo que hagas conseguirás lo que deseas.
Creo que todo tiene su explicación lógica y acorde a los acontecimientos que adornan vidas de paso en este lugar llamado mundo del que somos parte.
¿Por qué razón optas por aparecer así en mi vida?...al menos podrías aparecer físicamente para invitarte a charlar de cualquier cosa que se nos venga a la mente y compartir una cerveza en algún lugar cercano.
Anoche soñé con cadáveres y besos escondidos en un hogar que no conozco pero que me atrevería a decir que estaban en medio de un lugar bastante familiar para el subconsciente. Recibí ayuda y de un momento a otro encontré en mi jardín el cuerpo de mártires como regalo de cumpleaños. No sé a que batalla correspondían pero creo saberlo, así como aquellas batallas que jamás se lucharon por tiempo o bien se perdieron antes de desplegar batallones en el campo de batalla. Como diría William Bailey, sigo pateando a un caballo muerto.
Alguna vez en cierta entrada efímera que apareció por acá hablé de Antigona y quizá muchos sacaron sus propias conclusiones de ciertos sucesos. No obstante, ¿Qué saben ustedes? nada más que lo que yo deseo mostrarles, que no es más que lo que puedo ver de ustedes, nadie es tan transparente ni nadie lo sabe todo...es parte del proceso. Todo está conectado y no somos más que pedazos de un puzzle tan grande que cada pieza que falta es rápidamente reemplazada, ya sea para mejor o peor...pero en ese caso es mejor no juzgar, pues nunca sabremos si lo hacemos bien o mal. De momento seguiré como profesor y quién sabe que haré más adelante, tal vez sea un escritor famoso con miles de libros...por el momento escribo aquí y soy feliz, sin importar cuantos lean, cuantos escriban y cuantos se queden pensando. Hoy en día esa es mi única satisfacción "Profesional", puesto que pararme delante de 40 tipos que están tan perdidos como yo no lo es para nada.

Música para degustar: ...dejo que escuchen algún día el silencio bullicioso del metro...a veces me reanima cuando el sueño comienza a vencerme o bien el viaje es aburrido.

PD: Antes pensaba que todo tipo de artista era en cierta forma un loco con pretensiones de pasar desapercibido, pero hoy creo que quienes logran analizar un escrito son más psicólogos que locos.


domingo, abril 13

...de la vida


Hay momentos en que uno podría decir que lo tiene todo y que es realmente feliz y se siente completo. Hay otras veces en que uno tiene cosas muy importantes pero siente que le falta algo. Finalmente, existen aquellos momentos en donde uno siente que está vacío y que preferiría que el tiempo pasara y todo volviera a su lugar.
De un tiempo a esta parte no sé porque la vida se ha vuelto algo tan extraño y aburrido que en vez de cumplir plenamente con mis deberes prefiero perder mi tiempo aquí, escribiendo historias, relatando hechos o bien comentar algo que no es nada importante para el resto como lo es esto.
Siempre pensé que la vida no era más que la acumulación de hechos construidos por tu propia mano y que tarde o temprano la vida, como un boomerang, te devolvería aquellos sacrificios que con tanto esfuerzo lograste. Sin embargo, en algunos casos ha pasado tanto tiempo que la memoria se hace frágil y olvidas que pasaste por cosas muy complejas para ser quién eres y lo que haces que cuando deberías cobrar lo dejas pasar.
Hoy estuve con un amigo y a pesar de tenerlo enfrente y conocerlo por más de 15 años vi cuanto había cambiado su vida y cuanto la mía...nunca más seremos los que fuimos y hoy en día estamos en el medio de la evolución que vive todo ser humano antes de convertirse en lo que será...nada.
No sé que nos pasó tampoco a los que éramos que extrañamos de sobremanera retorcernos con algo que nos haga sentir vivos y poder decir ¡Si, estoy vivo!...prima ya llegarás a Chile nuevamente a reencontrarte con nosotros...aunque quizá yo ya no esté en este pedazo de suelo y mi cuerpo esté a miles de kilómetros de distancia rodeado de canguros, koalas y cocodrilos...ojalá me resulte para seguir elevando el espíritu.
¿Sabes Javier? haz lo que te dije, agarra la moto, toma la primera autopista con destino a la felicidad y piérdete dejando el mal tiempo atrás. Cuando vuelvas te paso mi bicicleta.
Hermanita tómese unos días y acompañe en la moto a javito, total usted tiene casco y la moto sirve para llevar a alguien más.
Firu..."Y tu hermana" jajaja...puta no te puedo decir nada, lo sabes todo y eres un scanner, algún día te tocará a ti y ahí estaré para escuchar.
Héctor...siempre me haces reír de alguna manera, pero deja de ser tan logístico. La vida es para vivirla y no para pensarla. Actúa y verás que todo saldrá bien.
Viejos...ya su hijo se hizo hombre y está orgulloso de ustedes, aunque rara vez lo diga y rara vez sea demostrativo por el iceberg que lo cubre. Los amo y a veces desearía poder contarles algunas cosas, pero algo me lo impide...además, podría decepcionarlos, tan perfecto no soy ni tan inteligente para algunas cosas tampoco.
Roshy...ya no te creo.
Burrito...ojalá alguna vez podamos hablar como aquella vez en la cancha del colegio...me imagino igual que ya ni te acuerdas que existió aquel día.
Yo mismo...recuerda que todo es un ciclo y que aquel profesor de religión en el colegio estaba equivocado y que los budistas si tienen razón. También recuerda quién eres cuando te vas a caer y que quienes están en tu corazón merecen que hagas todos los sacrificios, un abrazo, un beso y decirles "Te quiero".

Música para degustar: "Trust me" Janis Joplin...aún no puedo dejar de escucharlo...renació mi gusto del blues.


viernes, abril 11

Sandro


La primera vez que recuerdo haber escuchado a Sandro fue cuando vivía con mis abuelos. Mi mamá puso una radio y comenzó un tema donde cantaba "el gitano". Debo haber tenido unos 4 años más o menos y recuerdo incluso hasta el día de hoy que el tema que sonaba era "Tengo" y que mi mamá cocinaba algo para que mi hermana comiera antes de irse al colegio. Yo era tan chico que solamente me dedicaba a jugar con autos o a ser chofer junto a una prima...claro no podía hacer más si esa es la época donde realmente uno puede decir con todas sus letras que está vivo.
Luego los años pasaron y comencé a entrar al submundo juvenil en donde al escuchar algún tema de Sandro o Camilo Sesto (o cualquier tipo de aquellos tiempos que se te pase por la cabeza) dices "¡Puta la canción vieja!" y tratas de ignorarla, pero por dentro te sabes toda la letra y hasta te pondrías a cantarla si no fuese demasiado ridículo hacerlo ante otras personas que lo creen así o bien porque la cosa no es karaoke y sabes que ningún trago te darán por cantarla...
En fin, yo debo decir que entre mis gustos musicales Sandro tiene su espacio, aunque obviamente no tan grande como mis bandas favoritas pero si un lugar del que no me avergüenzo de reconocerlo y aceptarlo.
Y es que creo que sería extraño toparte con alguien que no conoce a este artista o bien que no conoce alguno de sus temas. Todos ubican esa voz que tiembla que dice "Rosa rosa tan maravillosa..." o bien que entona "Una muchacha y una guitarra para poder cantar..." también todos ubican esas patillas gigantes y esa cara adornada por aquel cigarrillo que hoy en día tiene a este ídolo con una salud de mierda. Sandro es grande y no solamente por ser un tipo de gran calidad vocal, sino que además por ser un showman que revolucionó al mercado latino tal como Elvis lo hizo a nivel mundial. Por algo los argentinos dicen que Sandro es más grande que los Stones, Elvis y 2 Beatles...claro, nunca pueden ser menos...¡Como los admiro!
Por otra parte, Sandro es el padre del rock argentino y el tributo que le hicieron en su país fue tan amplio que muchas de las bandas que disfrutamos del otro lado de la cordillera participaron en dicho disco con algún tema, como divididos, ataque 77 o los fabulosos cadillacs.
Me pregunto si aquí en Chile existe algún artista con ese arrastre y me decepciono tan rápido como me doy cuenta que no existe nadie con dicho arrastre -por más Luís Dimas o Buddy Richard que podamos querer contar- ya que nadie de ellos por muy famosos que hayan sido famosos en Chile, jamás pudo proyectarse internacionalmente de manera importante y mucho menos movilizar a tanta gente trás ellos que uno pueda decir que son los padres de algo o que merecen un disco tributo de bandas jóvenes...hasta a nuestros artistas se les pega el concepto de país subdesarrollado...y no me vengan a decir que es porque aquí se venden pocos discos, seamos francos, somos país chico con artistas chicos, grupos chicos y la forma de hacer las cosas 100% improvisada...jamás tendremos un Sandro.
Grande Sandro, ojalá te salga bien todo..."¡Aguante Sandro!"

Música para degustar: "Tengo" Sandro.

PD: Hoy me quedo con una frase genial del cocodrilo..."Cerca de nada y lejos de todo". No guarda relación con el texto pero me gustó.